miércoles, 9 de octubre de 2013

La prudencia y el miedo

La prudencia es una gran virtud y, reconociendo que han sido personajes poco prudentes los que han determinado la Historia de nuestra civilización y probablemente sus mayores avances, yo aconsejo en economía ser prudentes: no posicionarse contra tendencia, conocer bien el producto en el que se piensa invertir, utilizar un dinero del que se pueda prescindir, tener un límite máximo de pérdidas etc.
Pero si bien la prudencia ha beneficiado mucho a quien la ha practicado en economía en esta crisis (si le ha ayudado a no tener una hipoteca a 30 años de una propiedad que no necesita o a no tener un fondo de inversión en renta variable española por poner dos ejemplos), también se puede decir que esa misma prudencia le ha podido perjudicar hasta 2007. Personalmente, la prudencia por ejemplo me llevó a no comprar Terras cuando lo hacía mucha gente y perdí una revalorización millonaria o a no comprar un apartamento en Benalmádena cuando conocí aquello hace 16 años y una propiedad costaba la mitad de mi sueldo bruto anual de entonces…
Luego no siempre es bueno ser prudente (aunque yo sea el primero en aconsejarlo) y tampoco es siempre malo comprar a crédito o endeudarse, sólo es malo cuando se hace sin control: la valentía también es una virtud. Basta ya de criminalizar a las personas por querer vivir mejor. Ha habido muchísimos errores: de los individuos, de los gobiernos, de las empresas, de las entidades financieras…evidentemente por eso estamos ante una crisis tan grave. Pero tampoco olvidemos que -al menos en España- nuestro nivel de vida es, en términos históricos y geográficos, muy bueno y es precisamente esa voluntad humana de superarse la que nos sacará de esta dichosa crisis.
En cuanto al miedo, no deja de ser una ventaja evolutiva que nos lleva a no arriesgar y en muchas ocasiones, es útil. Pero creo en economía el miedo no es un buen consejero y creo se equivocan los que se empeñan en propagarlo.
Yo soy escéptico, creo que se están cometiendo muchos errores entre los que pueden arreglar esto desde arriba y no tengo nada claro que vaya a haber una recuperación sino que más bien veo una estabilización en el fondo. Y creo es responsable advertir de los posibles riesgos derivados de la situación actual pero si sabemos combinar la prudencia con ciertas dosis de resignación, nuestra calidad de vida, aunque empeore en el aspecto económico respecto a hace seis años, va a seguir estando muy por encima de la media mundial. Y aunque no sea así, el miedo no nos va a ayudar a sobrellevarlo.

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