martes, 12 de noviembre de 2013

Por qué no habrá una gran rotación de flujos de la renta fija a la renta variable


Está más que asumido que antes o después los bancos centrales retirarán estímulos y comenzarán a subir los tipos de interés. La única duda es cuando pasará esto pero nadie duda que ocurrirá. Y cuando pase habrá un estallido de la burbuja actual de tipos bajos en la deuda pública. Nadie sabe si dicho cambio será lento o rápido, tranquilo o traumático pero es lógico pensar que repercutirá negativamente en los beneficios de las entidades financieras ya que toda su deuda en cartera –esa que por ejemplo en España desde el verano pasado tanto beneficio ha generado a nuestra banca- les provocará pérdidas y necesidad de nuevas provisiones. También encarecerá los intereses que pagan los emisores tanto públicos como privados. Así pues, será un obstáculo importante y sin embargo hay alguno analistas que lo ven como una oportunidad y profetizan “la gran rotación”.

Su teoría es que los flujos que ahora están destinados a la renta fija se derivarán hacia la renta variable lo que ayudará a impulsar aún más al alza las cotizaciones bursátiles. En España hemos vivido 2 grandes crisis de deuda -en 1994 y en 2010- y su efecto en la bolsa fue justo al contrario del que suponen: lógicamente algo que estropea las cuentas públicas y hace daño a las cuentas de resultados del sector financiero es negativo para la bolsa por lo que para mi las consecuencias serían las contrarias de las que pronostican. Pero es más, es que creo que es imposible que haya una gran rotación de flujos de liquidez procedente del mercado de renta fija sin que baje el volumen total de la deuda, algo que no creo ocurra (como mucho bajará el ratio deuda pública/PIB si sube el PIB). Si alguien vende su cartera de bonos para comprar acciones en realidad no hay una reducción del flujo de liquidez en el mercado de deuda ya que el que la ha vendido lo ha hecho a otro que la ha comprado. La deuda es la que hay, alguien tiene que quedarse con ella, puede variar el tipo de interés pero nunca se reduce el volumen de la inversión a no ser que se reduzca el volumen de lo emitido; eso y no las subidas de los tipos sería lo único que podría provocar una rotación de flujos. Esta confusión viene de equiparar el mercado de deuda al de la bolsa y es un error.


Un Ibex en 16 mil en 2007 y en 6000 en 2012 supone que miles de millones de capitalización se han volatilizado pero un bono a 10 años al 6% en 2012 y al 4% en 2013 no supone un gran cambio en cuanto al volumen de dinero que está invertido en renta fija porque no es el cambio en su precio lo determinante sino las emisiones que se hagan. Si suben los tipos de interés en un futuro es porque la economía va mejor y eso significará que se reactiva el crédito y la inversión luego las empresas –no sólo los estados- emitirán más deuda y esa deuda la tendrá que comprar alguien. Es pues, a mi juicio, un error pensar que porque los tipos de la deuda aumenten, va a salir un gran flujo de dinero de ese mercado hacia cualquier otro porque no puede salir. Sólo podría pasar si los bancos centrales compraran deuda que es exactamente la situación actual pero no la que se espera en el futuro. En resumen, si los tipos de interés suben, la idea de que eso va a provocar subidas en bolsa no se sostiene si está argumentada en que van a salir grandes flujos de la renta fija hacia la renta variable porque no va a haber salida de flujos a no ser que el volumen total de deuda se reduzca, algo que por desgracia no ocurrirá.

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