miércoles, 11 de diciembre de 2013

Capitalismo

Sin hacer un análisis detallado de la historia de la humanidad lo cierto es que a partir de la Revolución Francesa y la Independencia Americana (años antes también pero de un modo generalizado después) quedó claro, al menos en Occidente, que la influencia genética es limitada: uno puede ser hijo de un analfabeto y ser el hombre más listo, ser el hijo del mejor inversor y ser el peor gestor y, por lo tanto, la sociedad debe ofrecer posibilidades de mejora en función de los méritos individuales. A partir de ese momento, la evolución de la sociedad humana ganó en velocidad. Cuando la cultura se universalizó, el origen social humilde -siendo un escollo- no lo era insalvable y las personas pudieron brillar por sí mismas, y así todo mejoró.

Es más que probable que la revolución técnica no hubiera sido universal en Occidente si hubiéramos seguido con unas clases sociales impermeables y una cultura sólo al alcance de unos pocos. ¿Cuál ha sido pues la chispa que nos ha llevado a la sociedad moderna? Primero de todo, la libertad, la libertad de tener la opción de ser mejor. Por supuesto que sigue existiendo la herencia familiar como un lastre para los más pobres pero la sociedad ha demostrado que aún contra eso, personas de origen humilde se han situado muy por encima de personas que han nacido en familias de fuerte poder político y económico.

¿Y qué es lo que nos lleva a ser mejores cada día? La inmensa mayoría si es sincera contestará: para vivir mejor. Vivir mejor para unos es tener fama, para otros tener dinero, para otros que sus hijos progresen…los sueños afortunadamente son innumerables. Lo cierto es que la sociedad debe intentar que todos tengamos la opción de poder ser mejores y alcanzar nuestros sueños siendo el primero de todos, como especie animal que somos, la manutención. Nuestro objetivo básico es conseguir dinero para conseguir comida, bebida, alojamiento… Cuanto más dinero tengamos, mejor comida, bebida y alojamiento tendremos. Y si tras eso, aún nos sobra dinero, tendremos posibilidades de ocio: que nos cocinen en un restaurante, que un avión nos lleve a un paraíso tropical, que nos den un masaje, que alguien nos limpie la casa…

Suena muy materialista pero lo cierto es que la sociedad que vivimos, y a la que hemos llegado tras una larga evolución, funciona así. Y como el dinero que conseguimos lo gastamos en otras personas que nos dan un servicio a nosotros, no explotamos a nadie; simplemente con nuestro trabajo compramos el suyo y ellos con el suyo compran el de otro y así sucesivamente, de modo que todos somos empresarios puesto que siempre tenemos a gente trabajando para nosotros. ¿Por qué unos tienen mejores trabajos que otros o simplemente más dinero que otros? No todos tenemos las mismas oportunidades: un hijo único heredero de una gran fortuna lo tiene más fácil que el hijo de un obrero de una familia numerosa pero hablando en términos medios en un país europeo las posibilidades de la mayoría son muy parecidas por lo que -en media- es el esfuerzo y el talento individual lo que marcan la diferencia.

El sistema capitalista es el que más éxito ha tenido en nuestra sociedad de seres humanos porque es el que más se parece a nuestra propia estructura individualista de pensamiento. Puede que sea una conclusión triste pero la Historia nos lo ha demostrado. Ninguno trata igual a las plantas del parque que a las que tiene en su balcón ni al autobús público que al propio coche. El sistema agrario chino comunista fue un desastre en términos de producción hasta que permitieron a los campesinos tener parcelas de propiedad privada en lugar de comunal. Entonces la productividad aumentó muchísimo porque está en nosotros el querer vivir mejor y luchamos más por lo nuestro que por lo de todos. Por eso el comunismo, entendido como igualdad en cuanto a lo que recibimos de la sociedad independientemente de lo aportado individualmente, ha resultado ser un fracaso. Porque todos debemos ser iguales en oportunidades cuando nacemos (y es una causa por la que merece la pena luchar) pero queremos recibir de la sociedad en función de nuestros méritos individuales.

La inmensa mayoría de las personas, si reciben un premio en metálico, por ejemplo en la LOTO, usan ese dinero para mejorar su calidad de vida y quizás la de las personas que les rodean y tras eso, puede que una mínima parte vaya a desconocidos. Si actuamos así con un dinero que procede del azar, ¿cómo vamos a actuar con un dinero que procede de nuestro esfuerzo? No pidamos pues a las multinacionales que actúen de forma diferente a como actuaríamos nosotros ya que las empresas son inventos humanos dirigidas por humanos y quieren el máximo beneficio con el mínimo coste. Igual que nosotros, que queremos el mejor salario con la menor cantidad de horas de trabajo posibles. Así pues, considerar la estructura económica del mundo como algo ajeno a nosotros quizás no sea justo cuando la única gran diferencia es simplemente la escala.

No es esto una defensa del capitalismo ni de sus bondades. Personalmente mis gustos se inclinarían por el anarquismo, una sociedad en la que fuéramos tan ideales como para no necesitar castigos que frenen nuestra tendencia a la maldad, una sociedad donde fuera cierta esa utopía cristiana de querer al prójimo como a uno mismo…Pero para que ese sistema fuera posible deberíamos tener una reforma tan profunda de todos nuestros esquemas que lo hacen irrealizable porque va contra nuestra naturaleza.

Siendo nuestras prioridades mayoritarias hoy por hoy primero vivir lo mejor posible nosotros, luego los nuestros, y luego el resto del mundo, el capitalismo es lo que mejor se adecua a nuestra forma de ver el mundo. Yo mismo sufrí más el día que murió mi perro por su ausencia que por los desconocidos niños que ese día murieron de hambre en África, igual que todos sabemos que si prescindimos de gastos superfluos y destinamos ese dinero para alguna ONG salvaremos la vida de muchos niños -y a veces lo hacemos- pero desde luego no nos pasamos el día infringiéndonos un hara-kiri emocional culpándonos por tomar una caña en un bar por ejemplo.

Y en cuanto a la igualdad… si alguien en su oficina ve que su compañero trabaja poco y con menor talento que uno mismo, quiere cobrar a fin de mes más salario que él. Ejemplos hay muchos en nuestra sociedad y nuestros comportamientos sin necesidad de recurrir a discusiones bizantinas sobre política y sobre buenos y malos, ¿Cuántos prefieren repartir 1 euro a un millón de personas que poseer para sí ese millón? Estoy de acuerdo que es una visión triste y que sería estupendo que nos importara tanto la planta del parque que el tiesto de nuestro balcón. Pero sería negar la realidad.

Otra cosa es que nos guste o no…

5 comentarios:

  1. Es cierto lo que dices o somos como nos educan?

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  2. A parte de materialista de objetos y dinero, eres materialista dialéctico lo que hace muy fácil refutar tus argumentos.

    Dices que no vas a hacer un análisis detallado de la historia de la humanidad, y así sin mas nos introduces en la guerra de la Independencia y en la revolución francesa. Bueno lo de introducir es un decir. Lo único que haces es una visión personal de los hechos como si supieras lo que pasó en toda Francia en 1789 y cómo surgieron los movimientos sociales.
    Bien, la redacción es buena pero a parte de a un materialista dialéctico como tú, a quién más pretendes convencer?

    Para mí lo único cierto es que, sin la socialización de las herramientas no habría existido evolución. Así que mientras sigamos estancados en el individualismo y la propiedad privada, el ser humano y la Tierra estamos condenados a desaparecer más rápido.

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  3. Creo te equivocas en tu apreciación, no sólo no soy materialista, es que detesto lo materialista que es el mundo pero negar que es así no tiene sentido.
    No pretendo convencer a nadie, digo lo que pienso y lo razono.
    Soy historiador por lo que creo que conozco un poco la Revolución francesa.
    Ojalá desapareciera el individualismo pero supongo conoces el caso chino, la tierra comunal era improductiva y en cuanto permitieron la propiedad privada del campo de repente la productividad se disparó porque la gente trabaja mucho más pro lo que es suyo y por lo que va a legar a su familia que por lo de todos, igual que la gente cuida más su balcón que el jardín público. A mi no me gusta pero negar que eso pasa es no ver la realidad.

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    1. Hola, soy navarro y trabajo en una cooperativa de pequeños productores del peru. En 1970 en peru el gobierno expropio a los latifundistas y entrego las haciendas a los trabajadores para que las manejasen como cooperativas, fue un fracaso total a pesar de muchos apoyos y en 1990 se repartieron las tierras. Desde entonces producen mucho mas y ahora la cooperativa solo comercializa resultando muy exitosa. Los pequeños productores no quieren oir hablar de tierras colectivas y un analfabeto me dijo una vez: Si Lenin se dio cuenta en 1920 de que la agricutura colectiva no funcionaba y cambio de opinión, porque se empeñan algunos en seguir repitiendo los mismos errores? Tenemos el caso chino y también tenemos el ruso, el peruano... hasta cuba actualmente!! Totalmente de acuerdo Droblo!!! Scooby yo estudie economía porque era marxista pero la realidad se impone, administra una cooperativa agraria y luego me cuentas... Lo de la educación si que influye

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  4. Creo que tu opinión es simplista

    http://jayhanson.us/index.htm

    Te dejo este enlace, que ni siquiera creo a pies juntillas, pero seguro te dará un versión mas amplia del capitalismo de la que tu mismo ofreces.

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