sábado, 3 de mayo de 2014

Un poco de caña a la prensa -especialmente a la económica- en el día mundial de su libertad


Todos sabemos que hay empresas zombies, negocios que siguen vivos aunque no son viables. Se justifica que algunas compañías de capital público (por estar dedicadas a la sanidad, la justicia, la educación, el transporte, la cultura, etc.) sean deficitarias aunque en muchos casos su función social sea discutible. Sin embargo, es raro ver empresas de capital privado que permanezcan en el tiempo haciendo perder dinero a sus dueños año tras año. Algunas sobreviven porque se espera cambien de rumbo en el futuro pero otras, aún sin esa esperanza, siguen sin cerrar. Eso se da mucho en la prensa, en todo el mundo hay periódicos que llevan años costando dinero a sus dueños y aún así, siguen inyectándoles más capital sin echar el cierre. ¿Por qué? Si el interés no es económico, ¿Cuál es?
Si se echa un vistazo a las cuentas de la prensa española casi todas las cabeceras deberían estar cerradas según criterios económicos. Tomemos por ejemplo el caso de Unidad Editorial que publica el periódico más leído de España –Marca-, el primero entre los económicos –Expansión- y uno de los más influyentes a nivel político – Mundo- y a pesar de todo esto, de ERES, bajas incentivadas, reducciones de salario, ampliaciones de capital y el apoyo financiero de su matriz, RCS Mediagroup, lleva años arrojando pérdidas. Peor es el caso de Prisa –País, 5 Días, As- en quiebra técnica hace ya mucho –y empeorando, en los primeros 9 meses de 2013 perdió 6 veces más dinero que en el mismo periodo de 2012- y que está ahogado por unas  deudas que milagrosamente logra renegociar en una combinación de generosidad de los bancos y de utilización como aval de otras empresas viables del grupo. No creo que la situación sea mucho mejor en otras cabeceras. Es evidente que el dominio de la información arroja a los que la controlan algo más que dinero y eso es síntoma de la existencia de intereses ocultos: algunos están dispuestos a perder mucho capital por poder hacer llegar su mensaje e influencia a mucha gente.
No creo ser muy desconfiado al deducir que eso significa que al menos algunas de las noticias y algunos de los artículos que ofrece la prensa tienen una intencionalidad que va más allá del periodismo. En algunos casos ese interés además se hace muy evidente, especialmente cuando se trata de política, criticando o alabando a un juez según investigue a UGT o al PP por ejemplo. O cesando al director-fundador de un periódico porque publica reportajes demasiado incómodos para el poder. En el último año hemos visto el caso de trabajadores de Intereconomía y de Canal9 –otros dos medios en quiebra técnica desde hace años- que por un salario traicionaban los principios del periodismo objetivo y ahora que han sido despedidos, lo han reconocido. Así que nadie puede decir que no lo sabe. Pero dejemos la política y volvamos a la economía:
Siempre me he preguntado por qué la prensa económica anima tanto a sus lectores a comprar en bolsa, tanto que parece que se llevaran comisión o algo así, especialmente los sábados. Antes de internet pensaba que ese afán, aún  siendo irresponsable, tenía un objetivo económico: cuantos más tenían acciones, más comprarían el periódico para seguir su evolución. Ahora que la mayoría que invierte en renta variable usa webs especializadas, blogs y foros para informarse –y algunos hasta para formarse-, no sé si mi teoría sigue siendo válida pero es evidente que la prensa sigue igual. Otra cosa que no comprendo es que, incluso teniendo periodistas de gran valía en nómina que a veces realizan buenos análisis, en los titulares y en las portadas suelen caer en simplificaciones y en contradicciones cada vez que tratan el tema de la bolsa. Por ejemplo: ¿Tiene sentido seguir una línea editorial –que aplaudo- que critica que en las cajas de ahorros se vendieran preferentes a ancianos por ser un producto de alto riesgo y luego animar a que se regale otro producto de alto riesgo como la renta variable a los niños? Pues pasa como podéis ver aquíPortada 5/!/2014 Además de incoherencias como esta, quizás lo más grave es la frivolidad en las conclusiones: si sube la bolsa es que confían mucho en nuestra economía y si baja es culpa de Argentina ¡chin pum! Bueno, rectifico, lo peor es que mientan descaradamente como en esta portada Portada 17/12/2013 en la que dice que el interbancario resucita y los bancos vuelven a prestarse entre ellos. Falso, el interbancario sigue muerto y enterrado.
También hay algunas preguntas incómodas: ¿una empresa que pierde dinero hace años tiene autoridad moral para valorar las decisiones económicas de otras empresas o del gobierno? Yo creo que sí, un buen argumento lo es aunque lo enuncie Madoff pero por ejemplo creo que no deberían criticar al gobierno por fallar en sus previsiones cuando tienen en nómina a articulistas que sólo aciertan de casualidad al pronosticar sobre bolsa. Deberían ser más coherentes. Luego está el tema de los analistas a los que tanto altavoz ofrecen los medios. He elegido AtresMedia porque es un valor precisamente de comunicación, os pongo su cotización primero y el precio objetivo “a 12 meses vista” de los analistas después:
  • Enero 2011 – 7.5€ el consenso de analistas tiene un precio objetivo para el valor de 8€
  • Enero 2012 – 4.5€ el consenso de analistas tiene un precio objetivo para el valor de 4.5€
  • Enero 2013 – 4.5€ el consenso de analistas tiene un precio objetivo para el valor de 3€
  • Enero 2014 – 13.5€ el consenso de analistas tiene un precio objetivo para el valor de 10€
Similar en Siemens, en Amazon, en Bankia… en cualquier valor de cualquier país y de cualquier sector los precios no hacen lo que pronostica el analista salvo por casualidad,  lo normal es que sea el analista quien acaba moviendo sus previsiones al son del precio. Y yo me pregunto, si eso es así, y lo es, y eso lo sabe cualquier periodista económico ¿a qué viene seguir publicitando tanto estos consejos, acaso están deseando que sus lectores pierdan dinero o es que no tienen nada más que decir? La prensa económica, salvo alguna noticia exclusiva muy de tarde en tarde,ofrece valor añadido curiosamente en sus blogs, ahí es donde está la formación, la información de calidad y las opiniones de peso pero el resto del periódico aporta muy poco y a los lectores que invierten en los mercados en mi opinión les perjudican siendo portavoces de una industria financiera que por sistema falla en todos sus pronósticos (como lo hace cualquier profeta de cualquier tema, por otra parte).
En resumen, a pesar de que en general tiene intereses ocultos detrás, es indudable que la prensa aún cuenta con el favor de gran parte del público que sigue consumiendo –cada vez más por internet y menos en papel- la interpretación de la realidad que ésta le ofrece. Egoistamente, yo prefiero que sigan existiendo los periódicos que hay aunque sólo sea para leer a algunos muy buenos periodistas que publican en ellos y porque confío en mi capacidad de discernir la información de la propaganda pero no olvidemos que la gente vota en función no de lo que pasa sino de lo que perciben que pasa con lo que sin medios objetivos y trasparentes estamos pervirtiendo la democracia. A alguien debería preocuparle…

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