viernes, 4 de noviembre de 2011

El dinero público que arriesgamos ante una posible quiebra de Grecia

   Cuando a finales de 2009 el nuevo gobierno griego –que llegó al poder el 4 de Octubre- del PASOK hace públicas las enormes distorsiones entre los datos económicos que se habían hecho públicos sobre el país y la realidad comenzó un proceso de aumento de la desconfianza hacia los activos de aquel país. El aumento de la rentabilidad en las subastas de deuda del Tesoro heleno no consiguieron atraer la suficiente inversión y en abril de 2010 el país estaba al borde de la suspensión de pagos. Grecia pidió ayuda a la UE y al FMI y esta se concretó en mayo de 2010.



   En ese momento los en torno a 300 mil millones de deuda pública griega estaban en manos privadas, casi al 50% repartidos entre el sector financiero y particulares griegos por un lado y entidades extranjeras por otro.



  Tras el acuerdo de mayo de 2010 para inyectar 110.000 millones de euros para ayudar a Grecia durante tres años, 80.000 millones por la UE y 30.000 millones por el FMI, se empezó a destinar dinero público para sostener a un país insolvente. En Julio de 2011 incluso se decidió aumentar la cantidad y se mejoraron las condiciones. Pero afortunadamente el dinero no se le entregó de golpe sino que se periodificó –en teoría para evaluar los avances del país pero es mentira porque en realidad siempre fueron retrocesos y no se suspendió ningún pago- de tal forma que se pudieran abonar los vencimientos de deuda griega. En mayo de 2010 recibió 14.500 millones, en agosto 9.000, en diciembre de 2010 otros 9.000 y  ya en 2011 en marzo se le entregaron 15 mil millones, en Julio 12 mil y aunque en octubre se aprobó el sexto tramo de ayuda de 8.000 millones está momentáneamente paralizado.



   Es decir, si Grecia suspende pagos de forma desordenada (en lugar de aceptar el último acuerdo del €grupo) hay riesgo real de perder una gran cantidad de dinero público. Por un lado los casi 60 mil millones de los 5 tramos de ayuda (contando con que el sexto no se abone) y por otro los 50 mil millones que se calcula ha comprado BCE de deuda pública griega en el mercado. Así pues, estamos hablando de 110 mil millones de dinero público que nuestros dirigentes políticos y económicos han arriesgado en Grecia para así reducir el riesgo de los tenedores privados de bonos. A esto habría que sumar toda la liquidez que BCE ha prestado –fundamentalmente a bancos griegos- con la garantía de activos emitidos por Grecia que, de oficializarse la quiebra, valdrían mucho menos.



   Por lo tanto si aplicamos una teórica quita del 50% -porcentaje que se quería aplicar a los acreedores privados en el acuerdo del €grupo de la semana pasada- también al FMI, la UE y el BCE podríamos perder un mínimo de 55.000.000.000 de euros a lo que habría que sumar lo que comenté antes de los colaterales que posee BCE y las más que probables ayudas económicas que se destinarán a las entidades financieras afectadas por la bancarrota del país heleno. No olvidemos que podemos echar la culpa a Grecia, a las agencias de ráting, a Merkel…y seguro no nos equivocaremos en el tiro pero la responsabilidad principal es de los dirigentes políticos que deben saber gestionar el dinero público en beneficio de los ciudadanos y no en su perjuicio.



   España ha aportado al rescate en la misma proporción en la que participa en el BCE (8.3%) vía UE más lo que pone vía FMI (2%), eso significa que a través de los tramos de rescate abonados ya ha aportado unos 5 mil millones a los que sumar unos 4 mil millones por el riesgo de la deuda a vencimiento que posee BCE que nos corresponde. Sin cuantificar el resto de activos griegos que tiene el banco central europeo que nos corresponden, arriesgamos un mínimo de 9000 millones que supondrían en caso de una quita del 50% una pérdida de 4.500 millones que saldrán bien de un mayor déficit público -lo que ocasionará que paguemos más por nuestra deuda- bien de más impuestos bien de más recortes.



   Estos datos se refieren exclusivamente a Grecia. No olvidemos que también estamos destinando una gran cantidad de dinero público a Irlanda y Portugal para que puedan pagar sus deudas y además BCE sigue comprando bonos de estos dos países, de España y de Italia.



   PD – Si alguien tiene cifras más exactas por favor, corrijan y mejoren mi escrito porque es realmente difícil obtenerlas ya que todo es aproximado. Lamentablemente, creo me he quedado corto, primero porque no toda la deuda de Grecia es deuda pública, también hay otros pagos pendientes al exterior que hincharían la cantidad de las posibles pérdidas y segundo porque no incluyo el factor contagio de esto a otros países entre los que me preocupa enormemente Italia.

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