viernes, 15 de febrero de 2013

En bolsa hay que tener cuidado con los vende-humos

En una ocasión un famoso alquimista escribió una obra titulada “Crisopeya o arte de fabricar oro” y se la presentó al papa León X, dando por hecho que una obra que enseña a fabricar oro tiene un valor inapreciable y esperando ser recompensado generosamente por hacer entrega de esta información a la Santa Madre Iglesia. Pero el papa León X le entregó al ilustre alquimista una bolsa vacía en pago por su obra. El alquimista pidió una explicación al pontífice y este le contestó: “No te doy la bolsa llena de monedas porque, sin duda, te será fácil llenarla aplicando tus conocimientos”. 

Esta anécdota verídica resume lo que pienso de los que venden métodos para hacerse ricos con el mercado…si sus métodos son tan buenos, ¿para qué necesitan venderlos?.

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