miércoles, 9 de abril de 2014

Algunos buscamos ganar dinero y no tener razón

Los que especulamos –en el sentido más intelectual del término- sobre los movimientos de los mercados financieros siempre caemos en la tentación de relacionarlos con la economía real ya que por experiencia sabemos que antes o después dicha relación existe pero esa misma experiencia nos dice que no se debe operar utilizando sólo el análisis fundamental y mucho menos en mercados tan volátiles donde el miedo es un ingrediente principal. Esto se ha visto agudizado por la interconexión de todos los mercados y economías mundiales, por ejemplo un mal cierre en la bolsa china afecta al precio de las acciones de una cervecera mejicana aunque no haya ninguna relación aparente. 
Los “analistas”, a pesar de que siguen teniendo millones de seguidores, se equivocan constantemente con las recomendaciones de compra y venta y sobre todo con los precios objetivos de las compañías y acaban siempre yendo a remolque de los mercados, modificando sus análisis a posteriori. Esto no es ningún secreto, y no es exclusivo de bolsas, divisas o materias primas, les pasa igual a los gobiernos, al FMI y hasta a la FED cuando hablan de crecimiento, tasas de paro o déficit, lo normal es que se equivoquen en todas sus previsiones y la excepcionalidad es que acierten. En un estudio sueco, un chimpancé lanzando dardos a una diana con valores de la bolsa demostró tener más éxito seleccionando la “mejor inversión” que varios expertos financieros.
Los que viven de profetizar a mi juicio en general olvidan –entre otras cosas- la psicología, el factor humano que al fin y al cabo es el responsable final de la evolución de todo. Y todos los días vemos ejemplos de esto, por ejemplo en la peor crisis en 3 cuartos de siglo, artículos caros y prescindibles como el café Nespresso o el iPad han tenido un éxito mayúsculo, algo que puede parecer irracional.
Y es que yo para especular -en el sentido más monetario del término- confío en el análisis técnico, las pautas estacionales y mi propio feeling, y no en razonamientos lógicos –aunque me convenzan- porque no hay ningún argumento que tenga más dinero que el propio mercado que es el que decide lo que vale cada cosa en cada momento y respetar eso es básico. Comprar más barato de cómo se vende y vender más caro de cómo se recompra no suele ser sinónimo de tener razón con la visión que uno tiene de los mercados ni de la economía. 

1 comentario:

  1. No se busca tener razón, se analiza el pasado a largo plazo y se toman decisiones a partir de ahí, parece que son decisiones locas, pero no, son decisiones hechas a partir de un análisis de largo plazo, el plazo de los análisis en los mercados es muy importante, cuanto mas largo plazo mas posibilidad de acierto, y de análisis hablo de todo tipo de análisis desde el técnico pasando por el psicológico y ver que se opinaba sobre tal cosa o tal otra en un momento determinado del pasado y ajustar el apalancamiento a posibles movimientos en contra en base al pasado de largo plazo, (cosa que falle a principios de este año). Pero he aprendido la lección. Hay una cosa clara, si una cosa ha sucedido de una forma en el pasado lo mas probable es que vuelva a suceder(El retorno a la media dicen). El "esta vez es diferente" falla demasiadas veces.

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