Malos precedentes para el próximo gobierno

 Sean cuando sean las próximas elecciones, todo apunta a que el resultado echará al actual presidente y se conformará una nueva mayoría. Eso denotaría que los españoles quieren un cambio pero se han sentado tantos precedentes en la actual legislatura que mucho me temo que los próximos tengan la tentación de repetir determinadas actuaciones, sobre todo porque la futurible oposición no podrá criticarlas sin caer en una absoluta contradicción. Centrándonos sólo en economía, lo que ha pasado estos años y se ha normalizado a pesar de su excepcionalidad, temo que vuelva a repetirse.

Por ejemplo, que no se aprueben los Presupuestos Generales del Estado, que incluso ni siquiera se lleguen a presentar. Algo que hasta ahora suponía la caída de un gobierno, ahora parece algo anecdótico cuando es la principal actividad de un ejecutivo: disponer dónde gastar los ingresos y el endeudamiento del estado. Gobernar por decreto-ley y ser arbitrario con los gastos sin pasar por el Parlamento es un escándalo, y una mala noticia para la economía (se pierde planificación e incentivos) y, sin embargo, lleva pasando años.

Esta arbitrariedad ha provocado hechos tan sorprendentes como el encontrar de repente millones de euros para comprar participaciones en Telefónica. Y con esto entramos en una nueva faceta que mucho me temo pueda convertirse en habitual también para los próximos: la injerencia en la actividad privada hasta el punto de usar dinero público para invertir en empresas que ni siquiera necesitan financiación. Una que sí necesitó dinero público para salir adelante fue Talgo pero le pasó porque el gobierno frenó una opa de una empresa húngara (miembro de la UE) que sí hubiera aportado los fondos, sin explicar el por qué. No obstante, sí se gastó el dinero de todos en empresas quebradas como Tubos Reunidos… o Plus Ultra.

Otro tema muy grave es la colonización de las instituciones que deberían ser independientes. En el tema económico hemos visto esta legislatura algo que no pasaba desde tiempos de Franco: nombrar gobernador del Banco de España a alguien que fue ministro hasta unas semanas antes. Este comportamiento se ha repetido en otros muchos cargos, politizando lo que no debería estarlo y colocando en empresas públicas a amigos del presidente sin cualificación (el caso del anterior presidente de Correos), interviniendo directamente en empresas privadas como Indra, o manteniendo en el cargo en Redeia a una exministra de Zapatero a pesar de su responsabilidad en el apagón de abril del año pasado. Todo esto perjudica a las empresas e instituciones públicas… y a la confianza de los inversores foráneos.

Tampoco podemos dejar pasar por alto la manipulación de las cifras macro. Siendo escandaloso lo del CIS, no deja de ser anecdótico en relación al apagón informativo que se ha propiciado desde el ministerio de Trabajo para maquillar la cifra real de parados del país. Algo que para el gran público ha pasado desapercibido es el fin de la publicación del número de trabajadores fijos discontinuos inactivos que figuraban en su estadística desde 2007. Esto es tan relevante como para que la tasa de paro pueda ser, si se incluyeran, 2,5 puntos más alta (es decir, se eliminaría la ficción gubernamental de haber bajado de los dos dígitos en tasa de paro). Y dejando de lado la polémica sobre si deberían o no incluirse en el dato oficial, lo que es vergonzoso es que se nos oculte aposta el dato. Los que presumían de transparencia.

Y es que una de las bazas propagandísticas del actual gobierno es la buena evolución del mercado laboral pero si rascamos y rascamos, resulta que, en un contexto internacional de mínimos de tasa de paro -debido en gran parte a temas demográficos- aquí las cuentas no salen. Baste un dato: En España existen al menos 10 provincias donde hay más personas cobrando el paro que parados registrados oficialmente (esto ocurre porque los trabajadores fijos discontinuos en periodos de inactividad cobran la prestación por desempleo, pero no computan como parados, como acabamos de mencionar), así como tampoco están en la estadística los que realizan cursos. Algo parecido ocurre con la cifra de afiliados a la Seguridad Social, que esconde el récord de pluriempleo que existe actualmente en España y que salen repetidos en esos números. Dudo mucho que el próximo ejecutivo vaya a resolver estos temas perjudicando con ello su propio desempeño.

Y es que los datos matan los relatos pero, por desgracia, mucha gente no se plantea si los datos son o no correctos. Esto ocurre con los números de la Seguridad Social cuando agencias de noticias (y medios que hacen corta y pega) hablan de superávit cuando su situación es de quiebra técnica ya que sus ingresos son mucho menores que sus gastos y vive de aportaciones directas de dinero público. La situación es tan grave que el agujero anual ronda los 60 mil millones de euros a la vez que el gobierno presume de récord de ingresos por afiliados. Incluso se hace publicidad de la “hucha de las pensiones” como si hubiera algún dinero sobrante que meter en alguna parte. La realidad es que vende muy bien afirmarlo pero lo que llaman “hucha” es endeudamiento, es como pedir un crédito -y pagar intereses por ello- para presumir de tener más dinero. Pero como cuela entre mucha gente, la tentación del próximo gobierno puede que sea seguir con esta ficción.

Hay tantos ejemplos de errores graves (y eso centrándonos sólo en temas económicos) del actual ejecutivo que se pueden volver a repetir en el próximo, que daría para varios artículos... 

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